domingo, 30 de noviembre de 2008

Visita de madrugada.



-Fuera, nadie te llamó.
-Ohh.. pero tu me llamas.
-Si yo te hubiese llamado no diría esto.
-Claro.. es por eso que mantienes un lugar para mi verdad? por eso ante el dolor te quedas quieto esperando que yo reaccione... y cada vez que vuelves a sentarte estúpidamente en tu "trono" es por que yo te lo permito, y no por que lo reclames...
-No tengo por que reclamar nada...
-Naturalmente... por eso estoy yo. Sin mi no serías nada.
-No soy nada! No sé que créditos querés!
-Adelante... cúlpate a ti mismo por tu mediocridad, es lo correcto.
-No sos yo. No tenés nada que ver conmigo
-Ahh.. pero que conclusión inteligente, perdone usted.. como preferiría llamarme? ... Satán? JÁ!
-Imbécil, así te llamas.
-Qué descaro... en lo personal prefiero "desagradable".
Ah y por cierto.. solo pasaba a saludar, no te pongas así.. paranóico como siempre, al menos si le dieses un buen uso..
-Oh, perdón! supongo que actuar sin razonar es mejor.
-El día que tu pagues mis platos rotos y no sea al revés critícame. Pues sabes bien que razono.
-Já! entonces deberías ser autónomo y el "permanente".
-Cuidado con lo que deseas.. no vayas a caducar por obsoleto. Ve a dormir y deja de mariconear. Te dejo en paz, vuelvo a lo mío.